Esta noticia, publicada en la versión impresa de ¨The Economist¨, habla sobre las minas antipersonas o quiebrapatas que las FARC ha plantado en Colombia, específicamente las de Boquerón (Antioquia). Lugar donde muchos habitantes han tenido que sufrir las consecuencias del conflicto armado entre las fuerzas del ejército de Colombia y las FARC. Estos últimos han utilizado las mencionadas minas como estrategia militar, para así proteger sus campamentos y las diferentes plantaciones y procesadoras de coca. Las bombas están en diferentes áreas rurales del país, en las cuales el ejército desempeña sus labores de combate.
Según la noticia, desde el año 2000 han sido más de 7 mil personas las que sufrieron los ataques de estas bombas (militares y civiles). La situación es alarmante y cada año la cifra aumenta. Estas bombas son una estrategia militar barata y eficaz, ya que son de fácil fabricación y se pueden distribuir por grandes extinciones de tierra sin que sean vistas.
El gobierno Colombiano ha realizado limpiezas en diferentes partes de su territorio, pero son muchas las minas que siguen activas en todo el país, bombas que dejan año tras año muchas victimas (militares y civiles), tanto así que hasta menores de edad han salido afectados.
Temas: Conflicto armado y victimas del conflicto
Fuentes: Reinsertados de las FARC y Ministerio de Defensa Colombiano
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