Anillo cuarteto
La primera carrera en los Juegos Olímpicos es decidir qué ciudad acoge a demandas deporte olímpico de muchos años de preparación, y no sólo para los atletas. El 2 de octubre en Copenhague, el Comité Olímpico Internacional decidirá si Chicago, Madrid, Río de Janeiro o Tokio etapa de los juegos de verano en 2016. La competencia para el anfitrión es tan fuerte como cualquier cosa en la pista. Las cuatro ciudades han producido grasa "libros de oferta" que explican por qué será el mejor escaparate y la lista de los costes previstos de los estadios, carreteras y alojamiento.
Los posibles anfitriones tienen que prometer más que un gran (y rentable) de las partes. Los juegos se espera que tengan un "legado" demasiado: por ejemplo, animar a los niños a practicar deporte.
Pero que hay tras los juegos olímpicos.
Los Juegos Olímpicos fomentan el nacionalismo. El desfile que se realiza para el evento es todo un gran carnaval de banderas nacionales. Los gobiernos invierten dinero en el entrenamiento de sus deportistas más importantes para darse el lujo de obtener victorias olímpicas. En las Olimpiadas, la competición entre deportistas se ha convertido en una competición entre estados de tal forma que aquellos no pueden participar si su país no participa. Los triunfos individuales y por equipos son catalogados como triunfos nacionales El acto de entrega de medallas está acompañado de una izada de banderas nacionales junto a la interpretación del himno nacional del país al que representa al deportista vencedor. Los Juegos son una parte más de la disputa de los poderes políticos nacionales. De hecho la organización de unos Juegos forma parte de la oportunidad de promocionar el prestigio nacional. Todo tipo de estados (capitalistas, comunistas) han arraigado la idea de organizar unos Juegos por su gran interés en ello.
El máximo organismo olímpico, el Comité Olímpico Internacional (COI), trata los Juegos Olímpicos como una mercancía que manejan las grandes multinacionales, los imperios de la comunicación y los países imperialistas Los grandes beneficiarios de unos Juegos son los dueños del poder y aquellos que han logrado establecer un gran monopolio en el transcurso de los años. La ciudad corre con una buena parte de los multimillonarios gastos, y bajo este pretexto, los Juegos se usan como excusa para una reestructura-
ción exagerada de la ciudad que va a causar mínimos beneficios al sector privado y que van a deteriorar el medio ambiente. Se permite una elevadísima inversión pública y se acometen proyectos especulativos sin un auténtico debate social. Por otro lado, se improvisan infraestructuras turísticas para atender un incremento de una demanda temporal, que beneficiaría a un sector privilegiado de inversores a costa de ocasionar graves problemas a medio plazo al conjunto del sector.
Durante el transcurso de la historia el hombre ha estado en constante evolución y así mismo el espíritu de progreso ha sobrepasado los límites de la realidad y de sus propios medios. Pero tanta evolución y sentido de ser mas, ha cambiado durante su historia; lo que antes se realizaba como un juego de diversión y sociabilidad de la gente, ahora solo se realiza como competencia de potencias, en las que solo la más fuerte y adinerada lograra sobresalir ante las demás.
El poderío de las potencias no depende solamente del éxito de sus deportistas, dependen a su vez de lo mucho que puedan invertir económicamente y de aquel orgullo patrio que se compra con el dinero; he ahí entonces la forma de explotación; entonces aquellos que no lo tienen tendrán que buscar el éxito en las potencias por que en su nación no será lo mismo...La competencia desleal ha cambiado el sentido competitivo de las justas olímpicas por muchos hechos: el dinero, el doping, y la supremacía potencial hacen parte de estos hechos y muchos de los deportistas han perdido autoestima y fortalezas porque sus capacidades legales han sido derrotadas por aquello que es artificial y simbólico.
Los juegos Olímpicos no son solo celebraciones de triunfo y victoria, también es el facto primordial de riqueza y pobreza para el gobierno de un país.
El camino al éxito es largo para aquellos que trabajan con una constante motivación para lograrlo, pero para aquellos que lo tienen todo el éxito solo será un ir y venir de aplausos porque en sus vidas no disfrutan la dicha del triunfo y del sentimiento que se siente cuando se logra de verdad.
Podemos concluir que Los juegos Olímpicos no son solo celebraciones de triunfo y victoria, también puede ser factor primordial de riqueza y pobreza para el gobierno de un país.
lunes, 28 de septiembre de 2009
jueves, 24 de septiembre de 2009
Homofobia en Jamaica
A la intolerancia vicioso
Los politicos parecen indiferentes a los crímenes de odio
Pese a la información sobre orientación sexual y derechos humanos en América, En el Caribe, Jamaica es el lugar más peligroso para las minorías sexuales, con frecuentes, y a menudo mortales, ataques contra gays alentados por una cultura popular que idolatra a los cantantes de reggae y otros géneros representativos, cuyas letras hacen un llamamiento a la quema y asesinato de gays, algo atenuante para miembros de la sociedad que piden a gritos libertad e igualdad de expresión, puesto que está constituido en los Derechos Humanos Internacionales, pilar fundamental alrededor del mundo. Las leyes son muy rígidas, sus códigos contemplan penas muy severas aún para infracciones menores en contra de la actividad sexual entre personas del mismo sexo; continúan teniendo mucha fuerza, no solamente en Jamaica, sino también en la mayor parte del Caribe. La comunidad de gays y lesbianas de Jamaica afronta un prejuicio extremo, y los homosexuales de Jamaica, o los que son sospechosos de serlo, son víctimas a diario de tratamiento como enfermos, de acoso policial e incluso de tortura. Jamaica atraviesa por un gran problema, se podría decir que una enfermedad psico-social como lo es la homofobia odio contra los homosexuales, haciendo uso injusto de los altos mandos y por ende para ser catalogados por la sociedad oponente como entidades ajenas y peligrosas, con valores particulares y extraños, amenazadores para la población, y lo que es peor contagiosos; es complejo tratar de buscar una solución puesto que problemas de este índole datan de siglos pasados en un par de religiones muy extendidas, las jerarquías de la Iglesia católica y el Islam son abiertamente machistas y homofóbicas, considerando las prácticas homosexuales como depravaciones y aberraciones contra la humanidad, así mismo se ha construido esta cultura cerrada y errónea a través de los años, donde prevalece el dominio de aquellos que tienen el poder y el privilegio de hacer cumplir aquellas leyes inflexibles que tienen como objetivo principal erradicar y acabar a seres humanos con condiciones de vida humana consideradas distintas y diferentes ante los ojos de un pensamiento draconiano, resistente al cambio
Los politicos parecen indiferentes a los crímenes de odio
Pese a la información sobre orientación sexual y derechos humanos en América, En el Caribe, Jamaica es el lugar más peligroso para las minorías sexuales, con frecuentes, y a menudo mortales, ataques contra gays alentados por una cultura popular que idolatra a los cantantes de reggae y otros géneros representativos, cuyas letras hacen un llamamiento a la quema y asesinato de gays, algo atenuante para miembros de la sociedad que piden a gritos libertad e igualdad de expresión, puesto que está constituido en los Derechos Humanos Internacionales, pilar fundamental alrededor del mundo. Las leyes son muy rígidas, sus códigos contemplan penas muy severas aún para infracciones menores en contra de la actividad sexual entre personas del mismo sexo; continúan teniendo mucha fuerza, no solamente en Jamaica, sino también en la mayor parte del Caribe. La comunidad de gays y lesbianas de Jamaica afronta un prejuicio extremo, y los homosexuales de Jamaica, o los que son sospechosos de serlo, son víctimas a diario de tratamiento como enfermos, de acoso policial e incluso de tortura. Jamaica atraviesa por un gran problema, se podría decir que una enfermedad psico-social como lo es la homofobia odio contra los homosexuales, haciendo uso injusto de los altos mandos y por ende para ser catalogados por la sociedad oponente como entidades ajenas y peligrosas, con valores particulares y extraños, amenazadores para la población, y lo que es peor contagiosos; es complejo tratar de buscar una solución puesto que problemas de este índole datan de siglos pasados en un par de religiones muy extendidas, las jerarquías de la Iglesia católica y el Islam son abiertamente machistas y homofóbicas, considerando las prácticas homosexuales como depravaciones y aberraciones contra la humanidad, así mismo se ha construido esta cultura cerrada y errónea a través de los años, donde prevalece el dominio de aquellos que tienen el poder y el privilegio de hacer cumplir aquellas leyes inflexibles que tienen como objetivo principal erradicar y acabar a seres humanos con condiciones de vida humana consideradas distintas y diferentes ante los ojos de un pensamiento draconiano, resistente al cambio
jueves, 3 de septiembre de 2009
Cheap and Lethal
En este artículo, Cheap and lethal, publicado en agosto 27 del presente año en la revista de The Economist, se trata a groso modo de un tema recurrente en las noticias nacionales, pero que al ser tocado en una revista de tanto prestigio a nivel mundial me ha llamado la atención.
Tan solo desde el año 2000 las minas antipersonales han dejado en Colombia más de 7.000 afectados, tanto heridos como muertos, pues, de acuerdo a datos entregados por el Ministerio de Defensa, casos como el de Boquerón, Antioquia, representan la situación que se vive en cerca del 60% de los municipios de Colombia; en dicho municipio el único sendero que los comunica con el pueblo más cercano ha sido testigo de los efectos de las minas en 15 civiles y más de 45 soldados durante los últimos cuatro años.
Pero el problema radica principalmente en que cada vez se están instalando más de estas mortales armas, no sólo por su bajo costo (están hechas principalmente de fertilizantes y materiales de construcción), sino también porque efectivamente cumplen con su objetivo inicial: detener e intimidar al ejército colombiano.
Del mismo modo, las cifras son cada vez más desalentadoras pues hace cuatro años los doctores del ejercito trataban alrededor de 15 heridos de minas antipersonales cada mes, en la actualidad la cifra no desciende de 43. Por otro lado, el Ejercito Nacional de Colombia ha establecido seis pelotones especializados en la radicación de dichas minas, pero como es lógico no es suficiente para acabar con las aproximadamente 100 mil minas que se encuentran sembradas actualmente en todo el país.
Los departamentos que se ven más afectados por las minas antipersonales son Antioquia, Meta, Bolívar, Caquetá, Cundinamarca, Santander, Arauca, Norte de Santander y Cauca y su uso se extiende a cerca del 50% del territorio colombiano. Entre el 1 de enero y el 2 de julio del 2009 se habían registrado 156 víctimas de estas minas (18 muertos y 138 heridos) y como si no fuera poco, durante la redacción de este artículo, cuatro militares en la zona rural de Montería, Córdoba, fueron alcanzados por las conocidas minas quiebra patas.
Para acabar de complicar las cosas, Colombia está incluido dentro del tratado de Ottawa, tratado que impide a las fuerzas militares de los países pertenecientes, hacer uso de minas antipersonales como armamento militar. Obviamente, grupos guerrilleros y terroristas, como lo son las FARC, hacen caso omiso de dichas políticas y sin importar que sus víctimas sean civiles o militares, plantan estas armas mortales con tal de llevar a cabo sus planes.
En mi opinión, aunque el artículo trata un tema que ni siquiera debería existir, veo algo bueno en él y es que la prensa mundial y las demás naciones del mundo se están dando cuenta de quiénes son realmente las FARC y los están viendo como lo que son: terroristas violadores de los derechos humanos, y no como la izquierda necesaria para la una verdadera democracia o como un grupo alzado en armas que busca la justicia y la equidad para el pueblo colombiano.
Creo que para personas afortunadas como nosotros es difícil imaginar la angustia que invade a una madre campesina cada vez que sus hijos se van a la escuela o a jugar en la quebrada, sin que nadie asegure que cuando lleguen no tengan una o las dos piernas desprendidas de su cuerpo o que peor aún, no alcancen a llegar a su hogar, pues la hemorragia y el dolor les pudo más y los llevo a una inevitable muerte. O más difícil aún nos resultaría entender en una milésima parte la preocupación que viven los heridos para poder conseguir una prótesis que pueda reemplazar en algo las funciones de su arrancado miembro.
Pero como no todo es malo en esta tierra de todos y a la vez de nadie, programas como el Programa Presidencial para la Acción Integral Contra Minas Antipersonal de la Vicepresidencia de la República o como + Arte – Minas son la muestra que las víctimas o posibles víctimas de tales atrocidades no se encuentran completamente solos en una batalla que tardará unos cuantos años o incluso décadas en erradicarse definitivamente.
Tan solo desde el año 2000 las minas antipersonales han dejado en Colombia más de 7.000 afectados, tanto heridos como muertos, pues, de acuerdo a datos entregados por el Ministerio de Defensa, casos como el de Boquerón, Antioquia, representan la situación que se vive en cerca del 60% de los municipios de Colombia; en dicho municipio el único sendero que los comunica con el pueblo más cercano ha sido testigo de los efectos de las minas en 15 civiles y más de 45 soldados durante los últimos cuatro años.
Pero el problema radica principalmente en que cada vez se están instalando más de estas mortales armas, no sólo por su bajo costo (están hechas principalmente de fertilizantes y materiales de construcción), sino también porque efectivamente cumplen con su objetivo inicial: detener e intimidar al ejército colombiano.
Del mismo modo, las cifras son cada vez más desalentadoras pues hace cuatro años los doctores del ejercito trataban alrededor de 15 heridos de minas antipersonales cada mes, en la actualidad la cifra no desciende de 43. Por otro lado, el Ejercito Nacional de Colombia ha establecido seis pelotones especializados en la radicación de dichas minas, pero como es lógico no es suficiente para acabar con las aproximadamente 100 mil minas que se encuentran sembradas actualmente en todo el país.
Los departamentos que se ven más afectados por las minas antipersonales son Antioquia, Meta, Bolívar, Caquetá, Cundinamarca, Santander, Arauca, Norte de Santander y Cauca y su uso se extiende a cerca del 50% del territorio colombiano. Entre el 1 de enero y el 2 de julio del 2009 se habían registrado 156 víctimas de estas minas (18 muertos y 138 heridos) y como si no fuera poco, durante la redacción de este artículo, cuatro militares en la zona rural de Montería, Córdoba, fueron alcanzados por las conocidas minas quiebra patas.
Para acabar de complicar las cosas, Colombia está incluido dentro del tratado de Ottawa, tratado que impide a las fuerzas militares de los países pertenecientes, hacer uso de minas antipersonales como armamento militar. Obviamente, grupos guerrilleros y terroristas, como lo son las FARC, hacen caso omiso de dichas políticas y sin importar que sus víctimas sean civiles o militares, plantan estas armas mortales con tal de llevar a cabo sus planes.
En mi opinión, aunque el artículo trata un tema que ni siquiera debería existir, veo algo bueno en él y es que la prensa mundial y las demás naciones del mundo se están dando cuenta de quiénes son realmente las FARC y los están viendo como lo que son: terroristas violadores de los derechos humanos, y no como la izquierda necesaria para la una verdadera democracia o como un grupo alzado en armas que busca la justicia y la equidad para el pueblo colombiano.
Creo que para personas afortunadas como nosotros es difícil imaginar la angustia que invade a una madre campesina cada vez que sus hijos se van a la escuela o a jugar en la quebrada, sin que nadie asegure que cuando lleguen no tengan una o las dos piernas desprendidas de su cuerpo o que peor aún, no alcancen a llegar a su hogar, pues la hemorragia y el dolor les pudo más y los llevo a una inevitable muerte. O más difícil aún nos resultaría entender en una milésima parte la preocupación que viven los heridos para poder conseguir una prótesis que pueda reemplazar en algo las funciones de su arrancado miembro.
Pero como no todo es malo en esta tierra de todos y a la vez de nadie, programas como el Programa Presidencial para la Acción Integral Contra Minas Antipersonal de la Vicepresidencia de la República o como + Arte – Minas son la muestra que las víctimas o posibles víctimas de tales atrocidades no se encuentran completamente solos en una batalla que tardará unos cuantos años o incluso décadas en erradicarse definitivamente.
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